- ventana
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- marea
- El capítulo de las mareas en esta costa es marginal, aunque no del todo ausente. Incluso en sicigia la franja hasta los cinco metros sigue midiendo 350 m: el nivel no cambia el recorrido. La sobreelevación empujada por Libeccio puede subir el nivel más que la propia marea. En Cala Gonone la mar te dice la hora mejor que cualquier tabla.
- abrigo
- La orilla frente a la marca mira hacia el suroeste, unos 217°, así que todo lo que llega de ese sector entra sin obstáculos. En una cala solo cuenta lo que entra por la boca: si la boca mira al mar del día, dentro no hay abrigo que valga. En Cala Gonone quien entra primero comprueba, quien entra por costumbre se fía de ayer. Los 370 m que separan la orilla de los diez metros de fondo dicen cuánta mar hace falta para estropear el día.
- condiciones
- Con 200 m alcanzados a unos 1400 m de la orilla, el límite del día lo pone el aire y no la distancia. Con los veinte metros a 430 m de la orilla la sesión se organiza por franjas y no por puntos. Ya a 370 m de la orilla se sabe si vale la pena seguir. En Cala Gonone conviene salir con la sensación de haber parado pronto.
- peligro
- En una cala el riesgo es la falsa calma: desde dentro no se ve que fuera la mar ha crecido. En Cala Gonone, como en toda la costa italiana, la señal en superficie y los 50 m de radio no son negociables. Ten presentes los 20 m que te separan de la costa cuando decidas la última bajada. Si estás solo, reduce todo a la mitad: profundidad, tiempos y distancia a la orilla.
- acceso
- El acceso en cala es fácil; la vuelta a lo largo de la costa un poco menos. Los primeros 350 m son los más turbios, y después el fondo empieza a leerse. En Cala Gonone muchos accesos pasan por propiedad privada: si está señalizado, busca otro. Si no te ves capaz de rehacer los 370 m desde los diez metros, no te alejes más.
Cabo rocoso al N; farallones calizos profundos, abierto a cualquier E.
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