- ventana
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- marea
- Si algo cambia el nivel en Masua, son la presión y el viento, no la luna. Incluso en sicigia la franja hasta los cinco metros sigue midiendo 240 m: el nivel no cambia el recorrido. La línea de los diez metros, a 360 m de la orilla, no se mueve con el nivel: se mueve con el oleaje. Con corriente y poca visibilidad a la vez, mejor dejarlo para otro día.
- abrigo
- La orilla frente a la marca mira hacia el norte, unos 344°, así que todo lo que llega de ese sector entra sin obstáculos. En una bahía así el abrigo son unas pocas decenas de metros, pegados a la punta de barlovento y no en el centro del arco, y con Tramontana duro ni eso. El agua quieta detrás de un abrigo puede esconder corriente justo fuera. La mar muerta del norte llega también con cielo despejado y viento nulo.
- condiciones
- El fondo cae con calma, sin escalones: la profundidad se gana con la distancia, 720 m para llegar a los veinte. Con poca visibilidad en Masua conviene trabajar corto y pegado al fondo en vez de buscar el largo. Pasados los 360 m de la orilla el día lo decide el agua y no las ganas. El agua mejor llega casi siempre de fuera con Ostro flojo.
- peligro
- El límite diario es de 5 kg por persona y lo capturado no se vende. Con Tramontana en la boca de la bahía el agua sale por el centro y vuelve por los lados: tenlo presente a la vuelta. Mejor volver con las manos vacías que no volver a tiempo. En Masua las condiciones cambian más deprisa que la previsión.
- acceso
- En la bahía se elige el lado abrigado para entrar y el mismo lado para salir. El punto está pegado a la orilla, 30 m de la línea de costa, y los diez metros quedan a unos 360 m. En Masua muchos accesos pasan por propiedad privada: si está señalizado, busca otro. Si no te ves capaz de rehacer los 360 m desde los diez metros, no te alejes más.
Cala tipo fiordo con roca; sargo, abrigo parcial.
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