- ventana
- —
- marea
- En Cefalù nadie programa la salida por la marea, y hace bien. La corriente que encuentres hacia el sur será casi siempre de viento y no de marea. La línea de los diez metros, a 720 m de la orilla, no se mueve con el nivel: se mueve con el oleaje. El recorrido de vuelta, 680 m hasta la franja de cinco metros, se decide antes y no durante.
- abrigo
- El sector bueno es el opuesto a la abertura: del norte el agua se queda quieta incluso con viento sostenido. En la punta de Cefalù el abrigo lo da el flanco, no la orientación general de la costa. Si la ola empieza a trabajar dentro de los 680 m de franja costera, la sesión se ha acabado. Los 720 m que separan la orilla de los diez metros de fondo dicen cuánta mar hace falta para estropear el día.
- condiciones
- El día bueno aquí no lo hace la profundidad sino el agua: si se ve, se trabaja incluso a cinco metros. Con los veinte metros a 820 m de la orilla la sesión se organiza por franjas y no por puntos. Ya a 720 m de la orilla se sabe si vale la pena seguir. Pasados los 720 m de la orilla el día lo decide el agua y no las ganas.
- peligro
- La señal tiene que seguirte también cuando trabajas a 720 m de la orilla: 50 m desde su vertical son el máximo legal. La corriente que pasa por la punta es más fuerte que en los lados, y se encuentra más al salir que al entrar. En Cefalù el riesgo de verdad no es el fondo: es la combinación de cansancio y ola. La vuelta desde 720 m de la orilla es más larga de lo que parece cuando estás cansado.
- acceso
- En el cabo una entrada cómoda con mar plana puede no existir ya con medio metro de ola. De aquí a la isóbata de 5 m se cuentan unos 680 m, y conviene medirlos a la ida para no encontrarlos largos a la vuelta. Cuenta los 680 m que te separan de la isóbata de cinco metros: son la medida de la vuelta. En Cefalù los accesos cambian con la temporada de baño.
Cabo rocoso al E del puerto; sargo, pulpo. El rincón abriga del NW.
Google Maps