- ventana
- Con los diez metros de fondo a 310 m de la orilla, la franja donde te encuentras las ordenanzas locales está entera aquí. En Torre Sant'Andrea como en cualquier otro sitio, el horario de la sesión es el del sol. Quien va en regla defiende también el sitio de quien venga después. El viento de la tarde cierra a menudo la jornada antes que la luz.
- marea
- La corriente que encuentres hacia el este será casi siempre de viento y no de marea. Con Levante duro el nivel sube más de lo que consigue cualquier sicigia. Si la corriente supera tu paso tranquilo, ya es demasiada. La línea de los diez metros, a 310 m de la orilla, no se mueve con el nivel: se mueve con el oleaje.
- abrigo
- Bajo un acantilado el viento de tierra pasa por encima y el agua queda planchada, pero la mar de fondo llega igual. Mira la abertura al este antes que el viento: con Levante la ola monta en pocas horas y con Ponente se desmonta igual de rápido. Un metro de mar de fondo del este vale más que dos metros de ola corta levantada cerca de costa. Con viento del este en aumento la ventana se cierra deprisa: planifica la vuelta con margen.
- condiciones
- En Torre Sant'Andrea la visibilidad se construye en los días sin oleaje, no en las horas sin viento. La pendiente es regular: los diez metros a unos 310 m de la orilla, los veinte a 500 m. Con Levante la suspensión se queda pegada a la orilla; con Ponente se va en media jornada. Un fondo que no se lee es un fondo que se deja estar.
- peligro
- La roca que cae de arriba es un riesgo real bajo un acantilado, sobre todo después de la lluvia. La señal tiene que seguirte también cuando trabajas a 310 m de la orilla: 50 m desde su vertical son el máximo legal. Ten presentes los 30 m que te separan de la costa cuando decidas la última bajada. En Torre Sant'Andrea el riesgo de verdad no es el fondo: es la combinación de cansancio y ola.
- acceso
- Bajo un acantilado el acceso es el verdadero problema: se baja donde hay una canal, no donde apetece. La distancia a la orilla, 30 m, es mínima: el límite lo pone la mar y no el recorrido. Cuenta los 270 m que te separan de la isóbata de cinco metros: son la medida de la vuelta. Con Levante arreciando la salida se adelanta, no se discute.
Arrecife calizo bajo; sargo, mújol, entrada fácil, expuesto a E.
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